Se volvió a paralizar la refacción del Monumento a la Bandera
La empresa contratista definió que a partir de este 2 de marzo, no podrá continuar con las tareas pendientes de remodelación. Nación adeuda más de 1.400 millones de pesos en certificados de obra
02/03/2026 MUNICIPIOSLa empresa contratista definió que a partir de este 2 de marzo, no podrá continuar con las tareas pendientes de remodelación. Nación adeuda más de 1.400 millones de pesos en certificados de obra
A pocos días de haberse conmemorado los 214 años del primer izamiento de la enseña patria, las obras en el Monumento Nacional a la Bandera volvieron a detenerse. Y con ello, nuevamente regresa la incertidumbre y la desilusión. La firma Dyscon, contratista rosarina de las tareas de refacción, tuvo que adoptar esta decisión a raíz de los reiterados incumplimientos en el pago de Nación en certificados de obra, que arrastra una deuda superior a los 1.400 millones de pesos.
La paralización de las tareas, cuando restaba un 30 por ciento para su finalización, reprograma todos los calendarios y pone en jaque su finalización para el próximo 20 de Junio. «Esta decisión ha sido adoptada con profunda preocupación y luego de haber agotado todas las instancias administrativas y de diálogo para garantizar la continuidad del proyecto», expresó la empresa en un comunicado de prensa.
Entre certificados pendientes que quedaron en el tiempo, más los incumplimientos del gobierno nacional que no gira los fondos desde octubre del año pasado, el rojo acumulado asciende a 1.421.461.457 pesos. Una «bola de nieve» que obligó a Dyscon a ponerle freno de mano al proyecto más emblemático de la ciudad, ante la plata ya invertida.
La decisión fue difundida a través de un comunicado oficial muy escueto, pero a la vez concreto. «A partir de la fecha (2 de marzo de 2026), se ha dispuesto la paralización de las obras que se ejecutan en el Monumento Nacional a la Bandera, debido a la falta de cumplimiento en los pagos correspondientes por parte del Estado Nacional, organismo responsable del financiamiento del proyecto», comienza el parte de prensa. Y agrega: «Esta decisión ha sido adoptada con profunda preocupación y luego de haber agotado todas las instancias administrativas y de diálogo necesarias para garantizar la continuidad normal del proyecto».
Contratista en «tiempo y forma»
Para despejar dudas, Dyscon afirmó que cumplió en «tiempo y forma» sus obligaciones contractuales, sostuvo los trabajos con recursos propios durante meses, «priorizando el avance de una obra de alto valor histórico y simbólico para la ciudad y el país», y concluyó que la paralización responde exclusivamente a la «falta de regularización de los pagos de los certificados».
Amén de haber dictado un parate por falta de pago, la contratista recordó que el Monumento representa un patrimonio cultural y arquitectónico de enorme trascendencia, por lo que «mantiene intacto» su compromiso técnico y profesional para finalizar la obra conforme a los estándares de calidad previstos. «Dyscon S.A. manifiesta su plena voluntad de retomar los trabajos de manera inmediata una vez que se regularicen las obligaciones económicas pendientes, permitiendo así continuar con la puesta en valor de este emblemático espacio público», afirma en otro párrafo.
A partir de esta decisión «no deseada» se abre una serie de interrogantes en torno a la finalización de la obra, los plazos de pago atrasados y el calendario de su anhelada finalización. Como dato, el ascensor que lleva al mirador en la torre principal deberá esperar definiciones, al igual que la habilitación y concreción de las reformas en la Sala de las Banderas, entre otros sectores icónicos del Monumento.
Otro freno, en la etapa final
A comienzos de noviembre del año pasado, una crónica de La Capital encabezaba la información con un tradicional «de no mediar sorpresas o interrupciones en los pagos, todo se perfila para que, el próximo 20 de Junio, los rosarinos disfruten esta fecha patria con el Monumento a la Bandera totalmente recuperado».
La ejecución del proyecto había alcanzado más del 60 por ciento y, si bien se habían retomado las tareas (tras un año de impasse por falta de pago), todo iba rumbo a dejar en el pasado 11 años de anuncios truncos, idas y vueltas, reformulaciones de proyectos y reprogramación de fechas. Ahora, sumarán 12 años de «eterna» espera.
Hasta ese entonces, los certificados estaban regularizados y los operarios estaban trabajando en la proa del Monumento, que da hacia calle Córdoba, para luego continuar hacia el otro costado de la punta de la estructura, por Santa Fe, en la Sala de las Banderas y en la estructura del ascensor de la torre principal.
Por Santa Fe se estaba terminando la restauración de bronce de las ánforas con un sistema de repatinado y antióxido. Al igual que todo el conjunto escultórico incluida La Patria Abanderada, que se erige sobre la proa y es obra del escultor Alfredo Bigatti y ya fue repatinada a nuevo. Y también sobre la escultura Los Andes, obra de José Fioravanti.
Al momento del parate se estaba finalizando la zona de la Llama Votiva, ubicada en el Propileo, al igual que la puesta a punto del ascensor en la torre que lleva al mirador. En carpeta se encontraba la puesta a punto de la fuente que rodea la proa del Monumento. En su momento, un pronóstico alentador hablaba de la finalización en mayo.
Ya se hicieron trabajos de las fachadas norte, sur y este del Propileo, así como en todo su interior y columnas. Se colocaron cientos de anclajes químicos, también se tomaron las juntas de todas las placas, luego se realizó la limpieza completa y la protección final. También se restauraron las esculturas de bronce Las Américas, situadas en el interior del Propileo.
La historia sin final con Nación
En febrero de 2025, el Monumento se reactivó luego de un año de freno por falta de pago. Había sido suspendido el 28 de febrero de 2024 para abrir una etapa de negociaciones entre Dyscon y la Secretaría de Obras Públicas de la Nación. Para tener una referencia de los valores totales de la obra, hay que remontarse a cálculos de 2024. Allí se estimaba que había que desembolsar unos 3.500 millones de pesos para dejar el Monumento a nuevo. En el presupuesto prorrogado con valores de hace dos años, las partidas para avanzar rondaban los 545 millones de pesos: tres veces menos de lo presupuestado tanto por la firma como por autoridades municipales a valores actualizados un año después. Es decir que la versión 2023 de la restauración del Monumento también estuvo accidentada.
La «novela» de 12 años
Como ya se ha mencionado en reiteradas oportunidades, la «novela» de las obras en el Monumento tiene incumplimientos de todos los gobiernos de los últimos 11 años. Su primer capítulo se remonta al 20 de Junio de 2015. Antes de finalizar su segundo mandato como presidenta, Cristina Fernández de Kirchner había prometido que financiaría la restauración integral y puesta en valor que incluía la reparación de la fachada exterior y la concreción de la Sala de las Provincias, algo que no sucedió.
En junio de 2016, el gobierno del expresidente Mauricio Macri firmó un convenio de cooperación con la Municipalidad para poner en marcha las obras de remodelación pendientes, finalmente todo quedó a mitad camino. Se licitó en agosto de ese año; luego, en marzo de 2017, se hicieron algunos trabajos en las placas de mármol, pero al otro año todo se interrumpió por falta de fondos con un 30% hecho de lo proyectado.
En marzo de 2018, el Monumento ya lucía más claro porque se estaban llevando adelante tareas de limpieza. Ese mes, el gobierno nacional prometió fondos para terminar las tareas. Nunca se finalizaron.
En febrero de 2020, el expresidente Alberto Fernández se comprometió a que Nación financiaría la obra de restauración, con otro anuncio descollante en abril de ese año: nunca se llamó a licitación.
A mediados de 2024, el gobernador Maximiliano Pullaro y el exjefe de Gabinete de la Nación, Guillermo Francos, acordaron que se retomaban las obras y se iban a financiar desde el gobierno nacional. Con el parate de todo 2024 por falta de pago, en 2025 se encendía una luz de esperanza que ahora se desvaneció.
La puesta en valor del Monumento Nacional a la Bandera, etapa II, y de acuerdo al primer cronograma, tendría que haber estado finalizada en enero pasado.