Los salarios perdieron dos puntos de participación en la distribución del ingreso

Así lo reflejó un informe del INDEC, en el cual también se observa la pérdida de empleos, mayor en sectores con mucho peso en el PBI.

Así lo reflejó un informe del INDEC, en el cual también se observa la pérdida de empleos, mayor en sectores con mucho peso en el PBI.

En el devenir económico del tercer trimestre de 2024, los trabajadores en Argentina han enfrentado un escenario sombrío en el cual sus salarios han visto una notable reducción en su participación dentro de la distribución del ingreso nacional. Es una situación que refleja no solo el impacto de la inflación sino también la pérdida de empleo en sectores clave como la industria, la construcción y el comercio, motores fundamentales del Producto Bruto Interno (PBI) del país.

Un informe reciente emitido por el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC) revela que la Remuneración al Trabajo Asalariado (RTA) ha caído al 43,2% del PBI, comparado al 44,7% del mismo periodo en 2023. Es relevante señalar que, históricamente, este porcentaje había alcanzado hasta un 53% en 2015, mostrando así una clara tendencia de declive que agrava aún más la situación de los trabajadores argentinos.

Según Juan Graña, economista consultado por ámbito, este descenso refleja cómo el costo de los programas de estabilización económica ha recaído pesadamente sobre los empleados, quienes ahora reciben una fracción menor de la riqueza generada en el país. La caída resulta más pronunciada dentro del sector público, aunque también se registra una ligera mejora en ciertas áreas del ámbito privado.

A pesar de ciertos repuntes salariales en los trabajadores formales del sector privado durante abril, las estadísticas muestran que el panorama no mejoró significativamente. Muchos empleados de este sector continúan con ingresos por debajo del nivel correspondiente a la etapa previa a la gestión del actual presidente, Javier Milei. Las condiciones son aún más drásticas para quienes están en el sector público y los trabajadores informales, con una caída real del poder adquisitivo del 16,1% durante la nueva administración.

Paralelamente, una evaluación del Ingreso Bruto Mixto (IBM) señala un incremento de su participación debido a los cambios drásticos en la esfera laboral nacional. Esta medida, que incorpora los ingresos de los negocios familiares no registrados formalmente, sugiere un potencial cambio estructural en el empleo, un fenómeno que algunos economistas interpretan como una indicación de mayor precariedad laboral que como una verdadera innovación estructural del mercado.

Fuente: El Cordillerano