La memoria no se corre

El 24 de marzo de 1976 se usurpó el poder estatal en nuestro país. Comenzó así la más sangrienta de las dictaduras del siglo XX, que perpetró un genocidio para imponer un modelo económico de hambre y exclusión de las mayorías populares, profundizado aún más en los 90.

El 24 de marzo de 1976 se usurpó el poder estatal en nuestro país. Comenzó así la más sangrienta de las dictaduras del siglo XX, que perpetró un genocidio para imponer un modelo económico de hambre y exclusión de las mayorías populares, profundizado aún más en los 90.

Lamentablemente, por estos días, quienes manejaban los hilos de aquella sangrienta dictadura llegaron al gobierno por primera vez por el voto popular. No es un dato menor, cuando la realidad nos muestra que avanzan a gran velocidad sobre las conquistas de las mayorías.

Pero ese mismo 24 de marzo de hace más de 40 años comenzó a gestarse en forma inmediata la resistencia a los avances dictatoriales, esa resistencia que persiste hasta el presente y tanto nos enorgullece.

Cambiar el feriado del 24 no es una medida ingenua, resta valor a una fecha que está marcada a fuego en nuestra memoria colectiva.

El gobierno actual comprende mejor que nadie el valor de los símbolos, recordemos sus “dudas” en relación al número de compañeras y compañeros desaparecidos. Y tantos otros gestos y provocaciones que ponen en duda el genocidio, en un camino sinuoso y disimulado que lo justifica y  busca la impunidad de sus ejecutores.

La respuesta de APDH Regional Rosario es, como siempre ha sido, sumarnos a las calles el próximo 24 y todos los que le sigan, independientemente de la fecha que el calendario oficial indique para conmemorar ese día bisagra en nuestra historia constitucional.

De no existir las luchas y gestas de los organismos de derechos humanos, sindicatos, movimientos estudiantiles, organizaciones políticas, no se hubiera proclamado feriado el 24 de Marzo como nuestro día de la Memoria, Verdad y Justicia.

Antes de su designación pública, hemos concentrado, gritado, marchado, escrachado, pintado, disertado, llorado, puteado. Escribimos, convencimos, discutimos, aclaramos y seguíamos luchando por castigo a los genocidas.

Como siempre.

Hoy la conmemoración se ha ampliado.

APDH, Madres de la Plaza 25 de Mayo, Abuelas, HIJOS, LADH, Familiares de desaparecidos, Ex Detenidos Desaparecidos, M.E.D.H., CEPRODH, todos y todas celebramos la participación de nuevos colectivos, colegios, particulares. Y jóvenes, siempre miles y miles de jóvenes.

Esta ampliación, producto de nuestras luchas, derivó al reconocimiento público del 24 de marzo en tanto Feriado Nacional Día de la Memoria, Verdad y Justicia.

Pero también fue mucho más allá. Nos dio la posibilidad de que las nuevas generaciones nos preguntaran por qué fue posible.

Por todo esto y mucho más, hasta que el último genocida sea enjuiciado y cumpla su condena en cárcel común, hasta que el último responsable, de uniforme o no, cumpla la debida condena, hasta que el último/a desaparecido/a nos sea devuelto o el último nieto robado recupere su identidad, la APDH Regional Rosario, junto a las organizaciones hermanas, los sobrevivientes y quienes ganan las calles año tras año, marcharemos para que la memoria se convierta en verdad y justicia.

Nuestra organización trabaja incansablemente en pos de estos postulados y esta afrenta presidencial sólo nos da más valor. Aun más fortalecidos, continuaremos en las calles.

Las marchas en todo el país, y en Rosario en particular, pertenecen a quienes creemos que aquellos que impusieron las políticas de hambre a sangre y fuego, manejan hoy los destinos de la Argentina, y sabemos que ninguna conquista es inamovible. Por el contrario, requiere ser defendida sin cuartel, y podemos decir con orgullo que hace más de cuatro décadas estamos presentes en cada una de esas luchas.

Como siempre, redoblaremos esfuerzos para que la próxima marcha, que será masiva sin dudas, caminemos gritando con una sola voz por la Memoria, la Verdad y la Justicia y contra todas las injusticias que atacan a la dignidad humana.

Para terminar con esas injusticias vivieron, lucharon y murieron nuestro/as 30.000.

No olvidamos, no perdonamos, no nos reconciliamos.

Por APDH Regional Rosario

Fuente: Página 12