Córdoba, entre las que más subieron la presión fiscal sobre el comercio

Según un trabajo del Iaraf, en 12 años el peso de Ingresos Brutos pasó de 2,80% a 4,84% de la facturación en ese sector. La Provincia resigna la mitad de lo que recauda ese tributo por desequilibrio en coparticipación.

Según un trabajo del Iaraf, en 12 años el peso de Ingresos Brutos pasó de 2,80% a 4,84% de la facturación en ese sector. La Provincia resigna la mitad de lo que recauda ese tributo por desequilibrio en coparticipación.

Los sinsabores de la presión tributaria siguen marcando la agenda económica. El incremento de la carga fiscal (consolidadas las tres esferas estatales) se explica, primero, por los aumentos que las provincias aplicaron en el Impuesto a los Ingresos Brutos, y luego por IVA y Ganancias.

L a presión llegó a un pico de 34,7 por ciento del producto interno bruto (PIB) en 2015, según expuso el economista Nadin Argañaraz, del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf), en el seminario organizado por la Cámara de Comercio local.

En ese marco, Córdoba aparece entre los cinco distritos que más carga aplicaron al comercio en los últimos 12 años.

En el grupo también están la Ciudad y provincia de Buenos Aires, Neuquén y Tucumán. En promedio, el peso de Ingresos Brutos sobre las ventas de los comercios pasó de 2,80 a 4,84 por ciento. “O sea, se llevó dos puntos más de la facturación”.

Argañaraz también hizo foco en los regímenes de retención y anticipos del tributo que, dijo, generan 10 mil millones de dólares, lo que equivale a cinco meses de recaudación de ese impuesto.

De esa forma, las provincias se financian con los contribuyentes y al no pagar interés alguno, se “ahorran” 43.000 millones de pesos anuales.

De todos modos, reconoció que el desequilibrio en el reparto de la coparticipación provoca que Córdoba resigne 15.000 millones de pesos, cifra que equivale a la mitad de la recaudación de Ingresos Brutos.

Expectativas

Por su parte, el economista Dante Sica, de la consultora Abeceb, planteó que “el año ya está jugado, económicamente hablando”, por lo que descartó novedades que modifiquen las proyecciones.

“Los resultados son menores que lo esperado. La economía salió de la recesión, pero despacito, despegó lentamente y hay una recuperación que es heterogénea”, describió.

De todos modos, consideró que la agenda política y económica mostrará una dinámica diferente después de las elecciones legislativas de octubre.

Sica cree que se avanzará en buscar nuevos acuerdos fiscales con las provincias y en cambios tributarios de efecto neutro para la caja del Estado nacional, pero que eliminen dispuestos distorsivos. Argañaraz coincidió y apostó a que habrá novedades con en el impuesto al cheque.

Sica también mencionó un “blanqueo laboral” y una reforma previsional de bajo impacto fiscal, aunque no tocaría edad ni esquema de movilidad.

Argañaraz, por su parte, abogó por una ley de responsabilidad fiscal que ayude a reducir el peso del gasto público, que se duplicó en 13 años y equivale al 48 por ciento del PIB.

También apuntó a una reforma tributaria coordinada entre Nación y provincias, y a rediscutir el reparto de la coparticipación nacional, un esquema en el que las provincias viene perdiendo.

Impacto. El 80 por ciento del financiamiento del gasto de las provincias viene de la mano de impuestos distorsivos y procíclicos.

Fuente: La Voz