Excombatientes de Malvinas: «Un día no vamos a estar más y la llama de la memoria tiene que continuar»

En un nuevo aniversario de la Guerra de Malvinas, los excombatientes se sienten acompañados más que nunca por la gente

Llega una nueva conmemoración del comienzo de la Guerra de Malvinas. Se cumplen 43 años del inicio del conflicto bélico por la soberanía de las islas donde 649 argentinos perdieron al vida. Hoy, los excombatientes rosarinos se sienten acompañados por el pueblo: aseguran que la memoria está intacta y el 2 de abril no se toca.

El fin de la guerra, el 14 de junio de 1982, abrió un nuevo capítulo en quienes pelearon en las islas Malvinas. El regreso a casa, la sensación de desamparo y el desentendimiento de la sociedad fue lo que primó durante largos años. Hoy, sin embargo, los excombatientes ya no sienten que el pueblo les de la espalda.

“Tenemos un capital muy importante que es el pueblo. En cada ciudad, en cada pueblo a lo largo y ancho de la Argentina, la gente saldrá a la calle a acompañar a su soldados. La memoria está intacta, no muere. Es como lo que pasó con el 24 de marzo: el 2 de abril no se toca. Nosotros nos sentimos resguardados en el pueblo”, sostiene el presidente de la Federación de Veteranos de Guerra de la provincia de Santa Fe, Rubén Rada, en diálogo con La Capital.

“Pero la lucha continúa y parte muy importante de esa lucha es continuar el camino, sembrando. Somos personas que nos vamos a ir, un día no vamos a estar más. Por eso hacemos hincapié en la educación: la llama de la memoria la tiene que llevar adelante la educación argentina”, afirma Rada.

Al igual que las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo, el presidente de la federación da cuenta de una verdad ineludible: la memoria del conflicto bélico y el reclamo por la soberanía de las Islas Malvinas debe pasar a las siguientes generaciones. Por eso, el rol del aula y las instituciones educativas en general se les presenta como una aliada innegable.

«Hacemos muchas charlas en las escuelas y vemos Malvinas en los jóvenes. Pero además tiene que convertirse en una materia que se de todos los años, debe estar incorporada en los planes de estudio. Porque los pibes tienen sed de Malvinas, preguntan, quieren saber. Ellos saben, no son tontos. Saben lo que es Malvinas», sostiene.

En relación a la guerra que comenzó el 2 de abril de 1982 bajo la presidencia de facto de Leopoldo Fortunato Galtieri, Rada manifestó: «El contexto dictatorial empañó la causa. Pero finalmente se pudo diferenciar quiénes fueron los soldados que pelearon por la patria y quiénes estuvieron implicados en la dictadura militar. Esto fue una gesta del pueblo. Nosotros no tuvimos nada que ver con la dictadura. Juramos defender la bandera un 20 de junio y el 2 de abril nos tocó ir allá. Fuimos. Éramos hijos de trabajadores y teníamos que defender el honor. No podíamos decir que no. Más allá de los errores y los horrores, más allá de la derrota, nosotros quisimos hacer lo mejor para la patria.

Rada fue, durante largos años, el presidente del Centro de Ex Soldados Combatientes de Rosario. Hoy ese lugar lo ocupa Claudino Chamorro quien, en diálogo con La Capital, también enfatizó el fuerte acompañamiento y cariño de la gente. “Nuestro pueblo nos abraza, nos reconoce. Sabe quiénes somos, saben también que trabajamos para quienes no la pasan bien”, señaló.

Asimismo, sostuvo que «malvinizar» es el motivo de lucha que tienen desde hace muchos años. Por eso, desde la semana pasada, los excombatientes de Rosario y todo el territorio santafesino comenzaron sus clásicas pasadas por los establecimientos educativos.

“De los chicos nos sorprende el silencio y el respeto con el que nos escuchan. Ver esas caras de esos chicos de escuela primaria es una descarga a tierra y su aceptación es muy grande. Ellos tienen mucha expectativa que los visite un soldado de Malvinas. Tienen ganas y entusiasmo de conocernos. En lo cultural y educativo hay una guerra que los ingleses nunca van a poder ganar».

La vigilia por Malvinas: de un acto íntimo a un evento con 50 mil personas
Fernando Vitale es excombatiente de Malvinas y forma parte del Centro de Ex Soldados Combatientes de la ciudad. «Hace meses que venimos preparando la vigilia. Lleva mucho tiempo, muchos recursos, ponerse de acuerdo con mucha gente. La municipalidad y la provincia ayudan para que esto sea una fiesta», afirma en diálogo con La Capital.

Según cuenta Vitale, en sus primeros años, la vigilia era un evento íntimo que se realizaba en el Centro de Ex Combatientes en calle Ayacucho, entre Zeballos y 9 de julio. «Era algo muy íntimo. A lo sumo venía nuestra familia. Hacíamos torta fritas, tomábamos unos mates y esperábamos a las doce para cantar el himno», recuerda.

Sin embargo, una vez que se inauguró el cenotafio ubicado en el Parque Nacional a la Bandera el evento empezó lentamente a crecer. «Un día cayó alguien con una guitarra y se puso a cantar, y después se sumó otro. Después armamos un pequeño escenario con unos tablones, sin iluminación y sin sonido. Pero empezó a crecer año a año. Logramos que se tome como un acto oficial. Hemos tenido vigilias de 50 mil personas y ya está instalado. Cuando se acerca la fecha la gente nos pregunta quién va a venir a tocar», cuenta Vitale.

Finalmente, admite que este nuevo aniversario aparece en un contexto enrarecido. «Nosotros vemos en al calle que las cosas no están bien. Le damos comida a la gente en la calle, atendemos merenderos. Vemos mucha necesidad, más de la que había», cuenta y agrega: «Nuestras acciones solidarias empezaron en el 2001 y las cosas nunca terminan de solucionarse. Lo que pedimos nosotros es que hagan bien la cosas, que miren al que tienen al lado» concluye.

Fuente: La Capital