La cuarentena ya incrementó 30 veces la asistencia alimentaria en Santa Fe

La ayuda también llegará a sectores muy golpeados por el parate económico, como peluqueros, taxistas, chaperos y hasta jardineros.

La ayuda también llegará a sectores muy golpeados por el parate económico, como peluqueros, taxistas, chaperos y hasta jardineros.

El ministro de Desarrollo Social de la provincia, Danilo Capitani, reveló ayer que en el marco del aislamiento social obligatorio por la pandemia de coronavirus «la asistencia alimentaria del Estado aumentó 30 veces» para cubrir sectores que se quedaron drásticamente sin ingresos diarios. Y desde el jueves pasado se trabaja en el cierre progresivo de los comedores escolares para mutar a un esquema donde la familia del niño recibe el kit de víveres secos válido por una semana. La estrategia apunta a reducir la circulación de personas y así evitar los contagios.

Ayer, funcionarios municipales y provinciales recibieron a un grupo de taxistas para asistirlos con bolsones de alimentos con los que puedan paliar los efectos económicos que le produce la caída abrupta en los viajes.

«Estamos entregando 30 veces más de alimentos de lo que veníamos otorgando en diciembre, enero y febrero. Ampliamos la asistencia alimentaria a un montón de sectores y rubros que se quedaron sin ingresos diarios y sufren las consecuencias en el corto plazo de la caída en la actividad que producen las medidas de restricción. Y entre esos grupos tenemos a los taxistas, maleteros de la terminal de ómnibus, cuentapropistas y otros tantos sectores. Si en Rosario se hacían compras mensuales de alimentos por unos 3 millones de pesos, pasamos a 90 millones y en toda la provincia de 5 millones nos fuimos a 150 millones», reveló Capitani y aclaró que se trata de montos donde la suba de precios por la inflación también tuvo incidencia en el salto exponencial.

Los operadores en el territorio detectaron un nuevo universo de ciudadanos que raramente antes le habían pedido ayuda al Estado. Talleres de chapería, peluqueros, maquilladoras, jardineros, feriantes de la Economía Popular y vendedores ambulantes. No estaban alcanzados ni por la tarjeta alimentaria, ni por los 3 mil pesos a jubilados, ni por asignaciones familiares, ni por los 10 mil pesos de ingreso familiar extraordinario. Tienen recibo de sueldo y chocaban contra los requisitos para convertirse en beneficiarios.

«Es gente que no sabe cómo peticionar y hoy está muy golpeada. Salían a vender tortas fritas o churros o cocinaban y ahora están metidos en la casa. A ellos hay que ponerles un plato de comida en la mesa y hay que hacerlo puerta a puerta», confió un conocedor del terreno que se desempeña en Desarrollo Social.

«Ya estamos abastecidos y con la idea de llegar a todas las casas, todos los barrios, con la decisión de que no falte el alimento y la gente se quede en su casa», subrayó el ministro.

La necesidad de cubrir esta demanda por parte de Desarrollo Social hizo que se saliera a la búsqueda de pequeños y medianos proveedores y se reforzara toda la cadena de logística y distribución tanto con empleados como con un número creciente de voluntarios que aportaron las organizaciones sociales y religiosas, junto a referentes territoriales.

Sin descanso

Se trabaja de domingo a domingo. Los pallets de víveres secos se van armando junto a elementos de limpieza. Un ejemplo, ya se compraron 400 mil jabones para ser distribuidos. Cada kit tiene entre 8 a 10 productos «secos» y se estima que pueden abastecer a una familia con cuatro integrantes durante una semana; al igual que el set de limpieza, que consta de dos a tres productos de higiene doméstica.

Esta inversión resultó extraordinaria, pero además se sostienen las transferencias a municipios y comunas y los envíos a instituciones intermedias, de acuerdo a varios programas de asistencia, entre ellos el Prosonu (Programa Social Nutricional), que incrementó en un cien por ciento sus fondos, y la Tarjeta Unica de Ciudadanía, que pasó de 300 a mil pesos por beneficiario entre los 0 a 2 años y mayores de 65 años.

Capitani ya evalúa futuros escenarios y aseguró que «seguramente llevará un buen tiempo dejar de asistir a sectores que antes no estaban alcanzados por la ayuda social». También reveló que el resto de los programas bajo su órbita siguen activos, como el de inclusión de jóvenes y adultos mayores.

Fuente: La Capital