Neuquén es un laboratorio electoral para operadores y analistas nacionales

En pos de precisar los efectos del descontento que se percibe, importan el nivel de participación, el desempeño del oficialismo y la captación del voto bronca.

En pos de precisar los efectos del descontento que se percibe, importan el nivel de participación, el desempeño del oficialismo y la captación del voto bronca.

Las elecciones del domingo en Neuquén y Río Negro son las primeras provinciales del calendario electoral nacional, que tiene como plato fuerte la contienda por la Presidencia que se comenzará a definir en agosto, con las PASO. Como en la previa de la cita electoral del 2019, el comportamiento en las urnas de los neuquinos genera expectativas más allá de los límites geográficos y las pasiones provinciales.

Aunque esta vez la convocatoria coincide con la de Río Negro, el atractivo de las elecciones neuquinas para los observadores foráneos se mantiene en lo más alto porque se supone que el escrutinio será más ajustado que en la vecina provincia, a juzgar por los sondeos que circulan entre las fuerzas en competencia.

Los armadores electorales de las fuerzas nacionales están empezando a definir las estrategias con las que transitarán hasta las elecciones presidenciales con una serie de incógnitas difíciles de dilucidar sólo con los estudios de opinión que entregan las consultoras dedicadas a anticipar el comportamiento del electorado frente a las urnas. En este caso, el resultado final de la contienda no es tan importante en comparación con otras revelaciones del escrutinio, que podrían pasan desapercibidas para la mayoría de la gente, que centra su principal interés en el ganador de la jornada.

Los estrategas de las campañas presidenciales no se perderán detalles de las elecciones neuquinas del domingo.

Pondrán especial atención en los datos que revelan el humor social frente a la política.

Es clave en este aspecto el nivel de participación de la ciudadanía en los comicios, que suele mermar cuando crece el descontento con la política en general; mientras que el desempeño del oficialismo es otro dato clave, puesto que ayuda a entender la valoración popular del gobierno.

También hay avidez entre los responsables de los armados nacionales y los analistas por desentrañar si algún candidato capitaliza en votos el malestar general que se percibe.

Los resultados que surjan de las urnas neuquinas no se pueden traducir literalmente al escenario nacional, pero darán pistas para acotar el margen de error en el análisis de diversas facetas del comportamiento electoral.

Fuente: La Mañana Neuquén