Por la escalada inflacionaria, el Peso conserva apenas el 0,20% del valor que tenía en 2001

El Gobierno enfrenta el peor momento por el incremento generalizado de precios, pero el problema no es nuevo. Sí se intensificó y este mandato será récord en los últimos 20 años

El Gobierno enfrenta el peor momento por el incremento generalizado de precios, pero el problema no es nuevo. Sí se intensificó y este mandato será récord en los últimos 20 años

El inicio del año en términos inflacionarios estuvo lejos de las expectativas del Ministerio de Economía que esperaba anotar en abril una cifra del 3% en el Índice de Precios al Consumidor (IPC). Esa posibilidad hoy es nula. El año comenzó con 6% mensual en enero; en febrero subió al 6,6% y en marzo llegó al 7,7%. Abril, que se conocerá la otra semana, no sería menor al 7%.

El efecto de ese nuevo nivel inflacionario que alcanzó la economía nacional provocó un salto en términos acumulativos de la inflación argentina. El especialista en mercados y negocios financieros, y oriundo de Adelia María, Salvador Vitelli, hizo un cálculo en febrero en el que se remontó hasta el 1° de enero de 1945 y calculó la inflación acumulada. Fueron casi 80 años ininterrumpidos de ese flagelo, con algunas honrosas excepciones. En total, la calculadora arrojó una cifra de 1 trillón por ciento de inflación en las 8 décadas. El cálculo incluía enero de 2023, por lo que contempló ese 6% mensual que difundió el Indec.

Ahora, esa cifra actualizada trepó a 1,3 trillón por ciento de inflación y promete cerrar cómodamente por encima de los 2 trillones a fin de año. Es la inflación que vivió una persona que nació en la década del ‘40. Alguien de esa generación vio los precios de la economía duplicarse más de 50 veces. Eso permitiría pensar que aquellas personas fueron las que más inflación vivieron; pero en términos relativos, un niño de un año ya vio el 104,5% por lo cual observó ya duplicar los precios de la economía en su corta vida.

La realidad de unos y otros transparenta que el problema de la inflación es transversal a todas las generaciones y endémico del país. Hasta aquí, nunca se logró la solución definitiva. Además, es un momento en el que, si bien por los efectos de la pandemia y la guerra hay más inflación en el mundo, rápidamente los países aplicaron recetas para comenzar a controlarlo. Hoy hay un selecto club de Estados en el mundo con esta problemática tan marcada.

El largo recorrido que hizo el país con la mochila a cuestas de la escalada de precios no fue gratis. E incluso genera en la actualidad parte del debate de la agenda política con las distintas recetas que proponen los precandidatos presidenciales, entre las que se destaca la posible dolarización. En esas 8 décadas, Argentina tuvo 5 monedas y quitó 13 ceros de sus billetes. Fue, de alguna manera, un intento de disimular el fracaso monetario.

El 5 de noviembre de 1881 comienza a circular el Peso Moneda Nacional, con vigencia por casi 80 años. Luego, el primer día de 1970 nace formalmente el Peso Ley 18.188 que tuvo como particularidad la quita de dos ceros a la anterior moneda: $100 Pesos Moneda Nacional equivaldrían a $1 del Peso Ley 18.188. Fueron los primeros ceros que se eliminarían con la idea de arrancar justamente de “cero”.

Pero aquella intención no duraría demasiado. A mediados de 1983, antes del inicio del período democrático, nacía el PesoArgentino que eliminaría 4 ceros del antecesor, lo que implicaría que 10.000 Pesos Ley 18.188 pasaban a ser $1. Con una comparación algo más extensa, el nuevo peso de junio de 1983 equivalía a 1 millón de Pesos Moneda Nacional.

El próximo paso en materia monetaria sería el Plan Austral, de la gestión de Raúl Alfonsín, como un intento integral por contener una inflación desbocada y en medio de tensiones con el Fondo Monetario Internacional (FMI). El Austral se llevó 3 ceros de la moneda anterior, por lo que 1 Austral equivalía en ese momento a 1.000 Pesos Argentinos.

Buscando alternativas a otro contexto de hiperinflación heredada de la gestión de Alfonsín y que no pudo controlar en los primeros años de su mandato, Carlos Menem decide erradicar el Austral y reemplazarlo por el Peso el 1 de enero de 1992. Ese cambio también implicó la eliminación de 4 ceros más: 10 mil australes pasaban a ser $1 de los que actualmente circulan en Argentina. Ese nuevo billete era el equivalente a 10.000.000.000.000 de Pesos Moneda Nacional que circuló hasta 1970.

El acumulado de cada uno de los 5 períodos que recortan las monedas desde 1943 hasta la fecha claramente no fue igual. El primero de ellos, que se extendió hasta 1970, sumó el 19.952% de inflación. El Peso Ley 18.188 alcanzó el récord de 4.840.000%. Luego el Peso Argentino logró un registro del 9.574% en su corta vida. El Austral estuvo cerca: 3.914.952% entre mediados de 1985 y el primer día de 1992. Finalmente el Peso actual registra el 34.972% con valores actualizados, según Vitelli.

Resulta atractivo también dar vuelta el análisis de la actual moneda de circulación que viene perdiendo de manera acelerada poder de compra. De hecho, tuvo pisos que se fueron aumentando en términos inflacionarios: el primer mandato de Cristina Fernández de Kirchner mostró una inflación de entre el 10 y el 20 por ciento mensual que pasaría al 20 o 25 por ciento en su segunda gestión. Mauricio Macri tuvo idas y vueltas, pero finalizó en el 53% en su último año. Alberto Fernández, en tanto, tuvo 104,5% en los últimos 12 meses y las proyecciones para este 2023 se ubican todas por encima de ese valor.

Eso hizo que sea la actual gestión la que más inflación acumulara por lejos. Si se toma el mismo período de tiempo, Alberto Fernández casi duplica a Macri. El actual presidente superó el 330% de inflación desde que asumió.

Si se toman los cuatro años completos, la gestión Macri sumó 295% de inflación, mientras que el segundo mandato de Cristina Fernández de Kirchner alcanzó 177% contra 127% de sus primeros cuatro años de gobierno. Por su parte, la presidencia de Néstor Kirchner cerró en 66%. Hubo un detalle en este último período señalado, que además muestra la menor cifra inflacionaria: fue el único que logró sostener equilibrio fiscal o incluso superávit.

Pero lo cierto es que si se toma el inicio de 2001 y se lo compara con el comienzo de 2023, el Peso sólo retuvo el 0,20% de su valor. Es decir que para equiparar el poder de compra del billete de mayor denominación de entonces, que era el de $100, habría que multiplicarlo por 500. Hoy debería estar circulando un billete de $50 mil.

El problema logístico de los billetes

El proceso inflacionario acarrea una serie de dificultades secundarias, más allá de la pérdida de poder adquisitivo para las personas con ingresos fijos que ven licuar sus recursos sin pausa. Esa carrera la ganan siempre los precios, especialmente cuando el trayecto es largo. En la Argentina la situación social muestra un correlato dramático con respecto a sus desajustes económicos reflejados en la inflación.

Pero además, hoy hay severas dificultades hasta para mantener abastecidos los cajeros, a pesar del avance logrado en los pagos electrónicos. También en el traslado de los billetes. Todo se multiplica de la mano de la inflación.

Fuente: Puntal