A la medida de los más grandes

Los privados embolsarán 31 mil millones de pesos por la reducción de contribuciones patronales, 29 mil millones por la baja de Ingresos Brutos y 21 mil millones por la reducción de la alícuota de Ganancias a las sociedades que no repartan utilidades, entre otros conceptos.

Los privados embolsarán 31 mil millones de pesos por la reducción de contribuciones patronales, 29 mil millones por la baja de Ingresos Brutos y 21 mil millones por la reducción de la alícuota de Ganancias a las sociedades que no repartan utilidades, entre otros conceptos.

Las empresas privadas fueron las grandes ganadoras del conjunto de reformas que impulsó el gobierno durante diciembre. Un informe del Centro de Economía Política Argentina (Cepa) reveló que sólo durante este año se les transferirá 103.686.575 millones de pesos, fundamentalmente a partir de los cambios introducidos a través de la reforma tributaria. La contracara es el Tesoro Nacional que perderá 139.492.852 millones de pesos a raíz fundamentalmente de la reforma tributaria y el consenso fiscal con las provincias. “No deja de ser  paradójico que, si el punto de llegada es la reducción del déficit, el camino tome una curva que primero pase por la resignación de recursos”, subraya el informe de CEPA.

Las empresas embolsarán 30.968.078 millones de pesos por la reducción de contribuciones patronales, 29.012.939 millones por la baja del impuesto a los Ingresos Brutos, 21.021.891 millones por la reducción al 30 por ciento de la alícuota de Ganancias a las sociedades que no distribuyan utilidades, 10.086.895 millones por el pago a cuenta del impuesto a los Débitos y Créditos en Ganancias, 8.770.194 por la reducción gradual de los derechos de exportación (0,5 por ciento por mes), 5.656.100 millones por la reducción de Bienes Personales, 4.022.373 millones por la eliminación del impuesto a las transferencias de inmuebles y 653.100 millones por la eliminación del impuesto a la Ganancia Mínima Presunta. En total, ese paquete supone una transferencia del Estado a los privados de 131.946.378 millones. No obstante, en el informe se reduce ese número a 103.686.575 millones de pesos, pues se estima que este año las empresas desembolsarán 28.259.803 millones adicionales: 17.080.500 millones por el impuesto a la renta financiera, 7.262.539 millones por el blanqueo laboral, 1.370.538 millones por el aumento en el 25 por ciento sobre el actual tope para el pago de aportes patronales, 1.339.514 millones por la modificación de impuestos internos y 1.206.712 millones por el nuevo impuesto a la transferencia de inmuebles.

Contribuciones patronales. La propuesta oficial fue establecer un mínimo no imponible 12.000 pesos por trabajador por mes, que se actualizará por IPC del Indec desde 2019. La propuesta establece que en 2018 se aplique el 20 por ciento del MNI, 40 en 2019, 60 en 2020, 80 por ciento en 2021, para llegar a la aplicación plena en 2022. Si bien también se propone la reducción progresiva de las alícuotas de la actividad de servicios (hoy en 21 por ciento) y el incremento progresivo del resto de las actividades (hoy en 17 por ciento) convergiendo el conjunto de actividades en 19,5 por ciento, el punto central del recorte reside en la aplicación de una porción del salario sin contribuciones. Actualmente las contribuciones representan 424.351 millones de pesos al año, y en 2018, al estimar paritarias en el orden de la inflación prevista en el Presupuesto (15,7 por ciento), se alcanzarían los 490.974 millones. La aplicación del MNI previsto en la reforma, afectará la recaudación en 30.968 millones de pesos.

Ingresos Brutos. Dada la diversidad de alícuotas por actividad y por provincia, es difícil estimar con precisión el monto que significará la reducción de ingresos brutos, pero como el Estado nacional informó que compensará esa merma con otras transferencias, el informe estima en cuánto acrecientan los recursos provinciales esos nuevos aportes, cifra que estima cercana al monto que las provincias deberán reducir como contraparte en Ingresos Brutos. De allí surgen los 29.012.939 millones.

Ganancias. La propuesta original establecía reducir la alícuota del impuesto a las Ganancias para las ganancias no distribuidas por las empresas, del actual 35 al 25 por ciento, aplicándose la primera rebaja (al 30) desde 2019 en adelante. Sin embargo, finalmente se determinó que en 2018 la alícuota alcance el 30 por ciento para las ganancias no distribuidas, al igual que en 2019, siendo del 25 por ciento desde 2020. Ese cambio le reportará a las empresas 21.021.891 millones de pesos.

Pago a cuenta de Débitos y Créditos en Ganancias. La ley pyme permitía considerar como pago a cuenta del impuesto a las Ganancias a los pagos realizados en el impuesto a los Créditos y Débitos. Ahora el beneficio se amplía a las empresas de mayor tamaño. El informe consideró una estimación conservadora de que el 5 por ciento del pago del impuesto será deducido por las empresas en Ganancias. De allí surgen los 10.086.895 millones de pesos.

Recorte en las retenciones a la soja. Considerando una recaudación similar a la de 2017 y el tipo de cambio promedio de 19,30 pesos del Presupuesto 2018, el costo fiscal alcanza casi los 9 mil millones de pesos.

Reducción de Bienes Personales. El proyecto de Presupuesto 2017 había estimado en 19.458 millones pesos la recaudación del impuesto y en 2018 sólo calculó 13.802 millones de pesos, es decir, una reducción del 29,1 por ciento equivalente a  5.656.100 millones.

A esos beneficios, se suman la eliminación del impuesto a las transferencias de inmuebles y del impuesto a la Ganancia Mínima Presunta.

Fuente: Página 12