Estela de Carlotto: “Ana Libertad hoy recupera su identidad”

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La presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto, confirmó que la nieta número 115 es hija de Elena de la Cuadra y de Héctor Baratti, y es nieta de una de las fundadoras de la entidad de derechos humanos, Licha de la Cuadra.

En la sede de Abuelas, en Virrey Cevallos 592, Carlotto aseguró ayer que “nos juntamos para dar buenas noticias” y así calificó de una “enorme alegría” la recuperación de la identidad de la nieta 115.

Al realizar la conferencia de prensa en la sede de Abuelas, Carlotto dijo que la nieta recuperada, llamada Ana Libertad, llegó a la organización para someterse voluntariamente a la extracción de sangre para cotejar con el banco de datos.

En ese marco, Carlotto relató que la investigación para la recuperación de Ana Libertad se inició a partir de una denuncia realizada en el 2010 ante la Conadi y que en el 2013 quedó radicada en la Justicia federal.

A su vez, la presidenta de Abuelas, pidió responsabilidad a los medios para que se pueda respetar la identidad de las víctimas y aseguró que es “una enorme alegría” ya que además Licha que “siempre buscó a su nieta y falleció en 2010, fue una de las fundadoras de Abuelas”.

UNA HISTORIA DE ESPERANZA. Alicia Zubasnabar De la Cuadra, conocida como Licha, la abuela de la joven que ayer recuperó identidad y se convirtió en la nieta 115, fue la primera presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo a partir del año 1977, cuando Chicha Mariani, de La Plata, que estaba tratando de dar con su nieta Clara Anahí, le contó su historia y la de otras mujeres que también estaban buscando a sus nietos.

Entre esas mujeres además estaba Estela de Carlotto que buscaba a su nieto, que hace pocos días se convirtió en el 114 en recuperar su identidad y se llama Ignacio Guido Montoya Carlotto.

Licha murió después de una vida en la que la búsqueda de su nieta fue un motor, pero también en la que sufrió muy de cerca el horror de la última dictadura. Se había casado con Roberto Luis De la Cuadra en Corrientes y estaban viviendo en La Plata con sus seis hijos, cuando en la década del ‘70 primero fue secuestrado su hijo Roberto José que trabajaba como obrero en YPF y más tarde fueron secuestrados su hija Elena –embarazada de cinco meses– con su marido Héctor Baratti.

En julio de 1977, el mismo año en el que su hija había sido secuestrada, Licha recibió una llamada que indicaba que había tenido una niña a la que había llamado Ana Libertad.

Ese mismo año, 1977, el esposo de su hija Estela, Gustavo Freire, también fue secuestrado.

Desde entonces, Licha siempre buscó a sus hijos, a sus yernos y a su nieta. Había nacido en Sauce, un pueblo de Corrientes, donde al cumplir 90 años fue declarada ciudadana ilustre.

A partir de ayer y gracias a la lucha de la institución que presidió en sus inicios, su nieta Ana Libertad, se convirtió en la joven 115 en haber recuperado su identidad.

Fuente: El Diario, Entre Ríos