La CGT advirtió que la flexibilización destruiría los derechos del trabajador

Héctor Daer dijo que así como está, la propuesta no pasará el filtro del Parlamento, y que el movimiento obrero también la rechazará

Héctor Daer dijo que así como está, la propuesta no pasará el filtro del Parlamento, y que el movimiento obrero también la rechazará

La CGT y el gobierno pondrán en marcha hoy la primera reunión de equipos técnicos para continuar con el análisis del proyecto de la reforma laboral.

De cara a ese encuentro, Héctor Daer, uno de los triunviros que conducen la central obrera, reafirmó que el borrador presentado podría «destruir los derechos de los trabajadores» e insistió en que así como está «el Parlamento no la va a dejar pasar y el movimiento obrero tampoco».

Luego de advertirle el viernes pasado al ministro de Trabajo, Jorge Triaca, que no iba a aceptar la iniciativa tal como está redactada, el gremialista sostuvo ayer que la propuesta tiene «intereses muy concretos de destruir los derechos de los trabajadores».

La semana anterior hubo un encuentro de las mesas técnicas conformadas por funcionarios y sindicalistas junto a sus equipos, quienes acordaron que a partir de hoy iniciarán el análisis detallado del proyecto, punto por punto.

A raíz del rechazo inicial de la CGT a la medida, se espera una extensa y dura negociación que debería derivar en numerosas modificaciones para acordar un proyecto y enviarlo al Parlamento.

«Es un texto muy lejano a la doctrina del derecho laboral de la Argentina y casi universal», argumentó el líder de la Asociación de Trabajadores de la Sanidad Argentina (Atsa), y advirtió que, así como está, «el Parlamento no la va a dejar pasar y el movimiento obrero tampoco».

Daer se quejó de los sectores «que sistemáticamente aparecen en público planteando que el país no se desarrolla por culpa de los derechos laborales, que hay trabajadores informales por culpa de los derechos laborales».

De todos modos, destacó que la iniciativa macrista «no tiene nada que ver con lo de Brasil», aunque «eso no quiere decir que sea buena». «La de Brasil tiene un tema fundamental: rompió la jerarquía legal, la desaparición absoluta del derecho. Acá se pretender cambiar es la filosofía del derecho y a un plazo de cinco o diez, a partir de la jurisprudencia, modificar los derechos de los trabajadores», resaltó.

Moyano

Por su parte, el diputado nacional Facundo Moyano (Frente Renovador) dijo que ve «con preocupación» el proyecto de reforma laboral encarado por el oficialismo y consideró que la propuesta es «una flexibilización» de las condiciones de trabajo.

«La reforma que proponen es una flexibilización», aseguró Moyano, y analizó que el gobierno alienta una profundización de la «tercerización laboral», la eliminación del pago de horas extra, la ampliación de la jornada laboral y la rebaja de las indemnizaciones al excluir del cálculo algunos ítems remunerativos.

De la propuesta del gobierno, el hijo de Hugo Moyano solamente rescató la ampliación de las licencias por paternidad.

«Estamos de acuerdo con que hay que pensar regímenes para el blanqueo de trabajadores, pero la realidad es que si nosotros hacemos una retrospectiva de los 90 a la fecha, en el 95, en el 98 con De la Rúa y en 2014 con el kirchnerismo, nunca fue efectivo la rebaja de contribuciones patronales que lo único que hace es desfinanciar el sistema de seguridad social», argumentó.

«Nosotros no vamos a votar nada que perjudique a los trabajadores y esta propuesta, si llega así al Congreso, es algo que perjudica a los trabajadores», finalizó.

Bossio

El diputado del bloque Justicialista Diego Bossio aseguró que están «dispuestos al diálogo» de las reformas. «Celebramos que el gobierno tenga una metodología para construir sus consensos y que convoque a actores sociales, gremiales, empresariales y políticos a discutir lo que creemos que hay que discutir para propender hacia el desarrollo económico y salir de la trampa de la pobreza», agregó.

Luego destacó que las reformas anunciadas por Macri «no son necesariamente las que van a ser convertidas en ley. Para nosotros sería muy fácil decir: no estamos de acuerdo, votamos en contra. Esto es no hacerse cargo de los problemas de la Argentina. La dirigencia política tiene que ocuparse, arremangarse y trabajar. El dirigente político debe estar dispuesto a ceder en pos de arribar a consensos en aspectos centrales», cerró.

Fuente: La Capital Rosario