La Confederación General del Trabajo acusa a empresarios de violar acuerdo antidespidos

La central obrera advirtió al gobierno que las cesantías en los rubros industriales "atentan contra la paz social".

La central obrera advirtió al gobierno que las cesantías en los rubros industriales «atentan contra la paz social».

La CGT advirtió ayer que el acuerdo para que firmó con el gobierno y las cámaras empresariales en noviembre pasado para frenar despidos no se está cumpliendo debido a que existen cesantías «en rubros industriales», lo cual «atenta contra la paz social».

«Advertimos a las autoridades del gobierno que los despidos y suspensiones en diversos rubros industriales, como textil, calzado y metalúrgicos, atentan contra la paz social, al tiempo que violan los compromisos asumidos en la mesa de diálogo social organizada al final del año pasado», manifestó Juan Carlos Schmid, integrante del triunvirato que conduce la central obrera, en un comunicado.

El también presidente de la Confederación Argentina de Trabajadores del Transporte (CATT) responsabilizó por la situación a los empresarios, al señalar que «resulta llamativo que en momentos donde se está anunciando una revisión de los costos laborales y de reducción de los tributos, se siguen produciendo cesantías».

Asimismo, Schmid cuestionó los criterios con los que se busca justificar la caída del empleo y se preguntó: «¿Son los costos los responsables de la caída del empleo o es una mala administración del comercio exterior?; ¿Responde a un problema de cargas sociales o es el síntoma de la retracción del consumo?; ¿La rebaja en ciernes afectará la seguridad social?».

El sindicalista también alertó que, en paralelo a esos despidos, «se anticipan fuertes aumentos en servicios, combustible, peajes y prepagas, abriendo serios interrogantes sobre la pauta inflacionaria del presente año».

Al respecto, adelantó que el consejo directivo de la CGT en su primera reunión del 2017, prevista para fines de este mes o principios de febrero, «estará obligado a evaluar un panorama complicado».

El 23 de noviembre pasado, en lo que fue la segunda reunión tripartita del Diálogo por la Producción y el Trabajo, sindicalistas, empresarios y funcionarios del gobierno habían firmado en la Casa Rosada un compromiso para mantener los puestos de trabajo hasta marzo de 2017, fecha en la que se estimaba que se comenzaría a verificar un repunte de la economía.

Compromiso

El compromiso de que no haya despidos durante el verano fue acordado por expreso pedido de la CGT, luego de que durante 2016 se produjeran más de 100.000 cesantías en el sector privado y de que en mayo pasado el presidente Mauricio Macri vetara la Ley de Emergencia Ocupacional que suspendía los despidos durante seis meses y establecía la doble indemnización.

Los sindicatos reclamaban un gesto en tal sentido ya que si bien reconocían que no existía una ola de despidos, consideraban que había cesantías por goteo, especialmente por el incremento de las importaciones en algunos rubros que perjudicaban la producción local, como en el caso del sector textil.

No obstante, sólo una semana después de haber llegado a ese entendimiento, Schmid ya había planteado que algunos empresarios no estaban respetando el acuerdo, pronunciamiento que hizo durante una reunión con las autoridades de la Conferencia Episcopal.

En ese momento, el dirigente denunció que «se detectaron dos casos» de empresas que registraron cesantías y suspensiones, en alusión a lo sucedido en la empresa de cerámica y sanitarios Ferrum y otra empresa de calzados en la provincia de San Luis.

Daer: «No son impuestos, sino salario diferido»

Héctor Daer, uno de los integrantes del triunvirato que comanda la CGT, se mostró «sorprendido» por los dichos del flamante ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, y replicó que «los aportes y contribuciones no son impuestos al trabajo».

Por lo tanto, pidió no «banalizar» la financiación de la salud de los trabajadores y del sistema previsional, en tanto alertó que «si fuera por los empresarios, también bajarían los salarios».

«No son impuestos, sino salario diferido», diferenció y remarcó que «los empresarios han ganado plata con esta estructura de aportes y contribuciones, pero si es para bajar costos, se suben al tren; lo que se necesita es que se suban al tren que genere inversiones».

Daer fue consultado sobre las declaraciones de Dujovne, acerca de que son muy altos «los impuestos al trabajo».

«Fue más allá el ministro. No puede decir que los fondos con los que se financia la seguridad social son ridículos. Se puede discutir todo, pero nosotros consideramos que los aportes y contribuciones no son impuestos al trabajo, sino salarios diferidos que hacen a la salud de los trabajadores, la salud de los jubilados y el sistema previsional», dijo.

Daer, sobre los empresarios, enfatizó que «podrán decir lo que quieran, pero han venido ganando plata con esta estructura de aportes y contribuciones, lo que no obstante para que cuando ven la veta, se suben todos al tren. Al tren al que tienen que subirse es un tren que genere inversiones y que tome mano de obra».

Fuente: La capital Rosario