Un pueblo detenido en el tiempo en las montañas del norte argentino
Caspalá es un pueblo que se encuentra en el departamento Valle Grande de la provincia de Jujuy.
17/03/2025 TURISMOCaspalá es un pueblo que se encuentra en el departamento Valle Grande de la provincia de Jujuy.
Ubicado en el corazón de Jujuy, el pueblo de Caspalá se presenta como un destino de belleza incomparable y riqueza cultural, reconocido a nivel mundial por su autenticidad y encanto ancestral. Este pintoresco rincón, situado en el departamento de Valle Grande, se encuentra a 240 kilómetros de San Salvador de Jujuy y a 3.100 metros sobre el nivel del mar, rodeado por imponentes cerros que forman parte de la reserva de biosfera de las Yungas.
Con una población de aproximadamente 500 habitantes, Caspalá es un testimonio vivo de tradiciones que han resistido el paso del tiempo. La agricultura es la principal actividad de sus pobladores, quienes mantienen costumbres que han desaparecido en otras regiones de la provincia.
Uno de los grandes tesoros del pueblo es la Iglesia Santa Rosa de Lima, una capilla del siglo XIX que alberga campanas de bronce y la imagen de su santa patrona, traídas desde Perú. Este templo no solo es el centro espiritual de la comunidad, sino también el epicentro de la fiesta patronal que se celebra cada 30 de agosto.
Llegar a Caspalá es una aventura en sí misma. El acceso, ya sea desde Humahuaca o San Francisco, implica recorrer rutas de ripio con curvas pronunciadas y pendientes desafiantes, pero a cambio, ofrece panorámicas espectaculares. Si bien es posible llegar con cualquier tipo de vehículo, se recomienda precaución. Para quienes no estén familiarizados con este tipo de caminos, existen opciones como excursiones organizadas o servicios de transporte público que operan tres veces por semana desde Humahuaca.
El turismo en Caspalá ofrece una combinación de atractivos naturales y culturales. Además de su histórica iglesia, los visitantes pueden explorar sitios arqueológicos como el Antigüito y el Casco Antiguo, maravillarse con la Serranía de Hornocal, o emprender caminatas hacia la Cascada Casa Mocha y el legendario Camino del Inca, también conocido como Qhapaq Ñan.
El pueblo respira una serenidad especial, donde el tiempo parece haberse detenido. Las casas de adobe, las calles empedradas y los coloridos rebozos de sus mujeres componen un paisaje cultural auténtico, donde la fe, las tradiciones y el respeto por la naturaleza siguen siendo fundamentales.
No obstante, visitar Caspalá requiere cierta preparación. La falta de servicios básicos como supermercados, estaciones de servicio y cajeros automáticos, sumada a la limitada conectividad móvil e internet, hace imprescindible planificar el viaje con anticipación. Se recomienda abastecerse en Humahuaca, la ciudad más cercana con infraestructura completa. Además, es importante considerar las condiciones climáticas, siendo la mejor época para visitar entre abril y diciembre, evitando así los inconvenientes que pueden surgir en la temporada de lluvias.